Episodio 8
· 11:36
Ahí me encontré caminando, como siempre, de un lado a otro en ese pasillo largo.
De chamaquito me acuerdo que yo lo hacía sobre esas losetas frías en Morobi, siguiendo un patrón.
Aquí lo hago sobre las líneas de mi alfombra.
Siguiendo un patrón que me calma o que me entretiene hasta que no puedo más.
Pero ese día, me acuerdo, el pasillo se me hacía largo.
Un pasillo amarillo, crema, aburrido.
A la derecha estaba mi cuarto, a la izquierda mi oficina y el teléfono en mi
mano con la jefa en la otra línea.
Y ese silencio, antes de que la llamara, explotara en mi cabeza.
La llamada era un one-on-one, pero parecía yo contra el mundo.
Yo la oía respirar sobre mi nuca, por así decirlo. Como si estuviera al lado mío, comiéndome vivo.
Me decía, ¿Qué está pasando?
Why didn't you just follow instructions? Why didn't you just stand there and
do whatever it is that you wanted to do?
Why this again?
Yo la escuchaba y me congelé. Yo tenía la tarea hecha. Yo hice mi homework.
Yo consulté, pero tomé un enfoque distinto. Era más orientado al cliente.
Pero cuando ella empezó, yo me quedé escuchando con miedo.
Mientras más hablaba, más yo me encojonaba. Porque, nieta, yo sabía que yo había hecho lo correcto.
Ella seguía preguntándome y me seguía jodiendo.
¿Por qué no hiciste lo que dije?
Y yo, en silencio, ahí en el pasillo se me achicó.
Al final, mi cuarto, entro a mi cuarto y veo el clóset ahí al final,
un clóset oscuro, con todas las las camisas colgando, los trajes, las corbatas viejas.
Algo me llamó.
No quería que mi jefe escuchara a los perros, porque yo sabía que los perros
iban a empezar a ladrar a la que yo empezara a hablar.
Y tampoco quería que los vecinos, que los gringos supieran que me estaban comiendo vivo.
Así que me escondí entre mis camisas. Metí la cara entre ellas,
puse el teléfono en mío y hice como si el mundo siguiera girando afuera y fucking grito.
¡Nieta!
Yo temblaba, sudaba. Un calentón que me apretó todo el pecho.
No podía respirar, se me hacía Es muy difícil, como si se me hubiera corrido
diez veces la cuesta en el Vío San Juan.
Ese calentón que se me trepó en la cabeza.
Y lo único que yo pensaba, I just don't fucking belong here.
I'm not cut out for this shit.
Pero,
pero para donde voy,
yo no tengo un plan B en ese instante,
Tenía que resolverlo, o se jodía todo.
Tenía miedo de fucking perderlo.
Intentaba hablar. Mi garganta se trabó.
Las palabras me venían torcidas. Mi voz se tropezaba con mi garganta.
Pero cuando salieron Salieron esas palabras Tenían filo Tenían una rabia Tenían
vergüenza Culpa Una mezcla de emociones Cabronas.
No me lo inventé puñeta Yo consulté Yo tomé la decisión Con información Y criterio
del cliente No fue por una flojera, no fue por vago.
¿Qué tú quieres? Que me limpie el culo pa' cumplir con un checklist de mierda, sin pensar bien.
Me acuerdo que colgué, bueno, no en ese instante, terminé en mí gritando la
almohada, todas las camisas, cogiendo esa almohada y...
Grité en mi casa para que los perros cubrieran mis gritos, porque en ese momento
hasta ellos me escucharon.
¿Qué diablos estaba pensando?
Después de descargarme, me sentía vacío, sudado, sin energía,
como si hubiera corrido un maratón emocional.
En la oscuridad del clóset, pensé en mi abuelo, en su mirada seria cuando me
decía que me estuviera quieto.
Pensé en mi padre en su carro azul como esa imagen de éxito que me persiguió tanto tiempo.
Algo se escondió ahí, entre la rabia, el bochorno.
Ya no era por el trabajo, era por todo lo que llevaba encima.
Expectativas. La voz de los que me dijeron, allá afuera está el futuro.
La presión de no fallar.
Me di cuenta que me estaba ahogando en la idea de éxito de otros.
Pero me limpié la cara. Salí de ese cuarto y prendí mi cámara. Me quité mi u...
Y le dije algo que no me esperaba a mí mismo.
Mi voz salió firme. ¡Cansada! Pero clarísima.
Disculpe jefa, yo consulté.
Yo tomé una decisión basada en lo que era mejor para el cliente.
Si eso no cumple con el checklist, entonces vamos a hablar de por qué existe ese checklist.
Pero no voy a fingir que no pensé No voy a esconder el criterio utilizado para mi juicio,
Sus silbidos de sorpresa me llegaron como un bofetón,
Nadie en esa llamada se hubiese esperado que yo me parara así Pero ¿saben qué? Algo más pasó.
Alguien en la llamada también dijo. Ok.
We need to discuss this. Let's talk it over tomorrow.
Cabrón, en vez de decirme. You're fucking fired. La energía cambió por completo.
Lo admito, no fue la mejor respuesta del mundo. No resolvió todo. Pero fue mi voz.
Fue mi acto de presentarme. Y esa noche no dormí con la culpa pegada como una losa.
Me dormí con algo raro.
Dormí tranquilo.
Dormí con respeto por mí mismo. Yo salí de ese cuarto y me puse a escribir.
No porque fuera a hacer algo, no porque fuera a hacer un public release o algo.
Sino porque necesitaba fijar ese momento.
Y puse en la libreta, no más silencio por complacer.
Habla cuando tengas la verdad.
Si algo me dejó ese maldito galentón en ese clóset es esto.
No puedes correr de tu verdad.
El trabajo te va a poner a prueba. La jefa te va a desafiar.
Pero callarte solo agrava la herida.
A veces, para respirar, tienes que cerrar la puerta. Y a veces para vivir tenemos
que abrirla y gritar tu verdad.
A mi yo del pasillo le digo, levántate, habla y no dejes que te coman vivo. Respira, cabrón.
A quien me escucha hoy, si estás guardando algo por miedo, que sea tu permiso.
Abre esa puerta y usa tu voz.
Y acabas de escuchar el inquieto.
La historia sigue contigo. Compártela, pásala como un cassette prestado.
Inquieto, nunca quieto gente. Siempre cabrón.
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